Ricardo Mejía

Cada mañana en Ecatepec (una zona marginada del estado de México), a eso de las 6:30h, un humilde ferretero de barrio sale a correr por las colinas cercanas a casa. Apenas puede dedicarle hora y diez, o hora y veinte minutos, puesto que a las 8:00h tiene que acompañar a sus hijos al colegio, y regresar pronto para abrir su modesto negocio. Sigue leyendo