El gran descubrimiento

 

15349625_898892950247894_6591362072207143883_nMe voy acercando sin remedio al medio siglo de existencia y recuerdo la escena de la película BLADE RUNNER porque si en algo he cambiado es en ver esas cosas en las que antes ni sabían que estaban ahí. Yo gracias a ese cambio he visto muchas cosas, cierro los ojos y veo más, muchas más, y sobre todo con mis seres queridos, cosas pasadas que eran sencillas y que ahora son maravillosas en el recuerdo. Pero en esas horas de caminos y actividad física he llegado a fantasear y puedo asegurar que yo he visto el Ciclo de Krebs, he visto esa energía llegar a donde la necesitaba.

En una ocasión le dije a mi padre, gran docente, que no creía que existieran los átomos y él sin perder los nervios ante semejante “carajaula” me dijo: “no crees en los átomos y cuando ves una ciudad desde un avión sabes que allí vive gente, pues eso”. Me calló para una buena temporada. Y es que hay que saber ver más allá.

UMDV4Yo conozco Sanlúcar de Barrameda poco, no ha sido una zona que haya “trabajado” mucho, pero hace unos años me fui con mi hijo Rodrigo a cruzar el río en la barcaza y trotar por la playa que rodea al Coto, fue algo muy hermoso, una sensación de libertad y soledad absoluta. Esa experiencia unida a la maravillosa historia que relaciona todo lo que es la entrada del Guadalquivir con el Puerto de Indias me dejó con ganas de volver.

Ya quedaba poco para terminar el año y diciembre siempre es un mes cargado de compromisos pero desplazarme desde Algeciras hasta Sanlúcar para una prueba no me suponía mucho esfuerzo y me atrajo la idea de volver a tener aquellas sensaciones.UMDV6

No iba pensando que en este evento como algo solidario y cuando llegué al pabellón en el Bajo Guía empecé a darme cuenta de lo distinto de aquello. Conocía a Eduardo Rangel por su actividad en la promoción de la donación de órganos y lo había saludado en el stand que montan en la feria del corredor del maratón de Sevilla, es el ALMA de todo y le ha echado mucho corazón a toda la organización del evento, además ha conseguido contagiar a toda una hermosa zona que se ha volcado.

Simplemente el hecho que nos hicieran una foto antes de empezar, al recoger el dorsal, era distinto, era otra manera de enfocar las cosas. Las palabras de Eduardo antes de cada salida, primero las bicicletas, luego los corredores de 70km y luegos los de 35km eran distintas a lo habitual, estaban llenas de esperanza y reflexiones de vida, nada de competición, “disfrutad de lo que os rodea y pensad en la vida”, nos decía.

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Empezó nuestra modalidad puntual tras las palabras de Eduardo y empecé a trotar en la grata compañía de mi amigo Paco Contreras y el gran corredor Jose Mª Mariscal, Paco nos abandonó pronto para estar pendiente de su padre, Superpaco, y seguimos a un ritmo suave y constante hasta Trebujena, unos 25km que pasaron tan rápidos como agradables, entrando en el pueblo Jose Mª se adelantó y no lo pude coger, me quedé solo  y así seguí hasta el final. En esa soledad paré lo justo, en los avituallamientos, muy correctos y surtidos, donde gente amable me daban chapas que me recordaban lo importante que es donar un riñón, un páncreas, un pulmón, etc. En esa soledad y con esos paisajes donde Spielberg rodó me vino a la mente la importancia de todo este evento y lo que en mi familia ha supuesto un trasplante de riñón, alguien donó ese órgano a mi primo y eso no sólo le cambió la vida a él, nos la cambió a todos.

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Tras 64km aproximandamente llegué de nuevo a Sanlúcar, quedaba poco para la meta, era en la plaza del Cabildo, en pleno centro, me vine arriba. Me dí cuenta que no había perdido el ritmo apenas en las 6 horas y pico que llevaba, que sólo me había adelantado un corredor en toda la mañana y aunque no éramos muchos yo sí adelantaba a gente. Ví a lo lejos a ese corredor que me había adelantado y seguí a mi ritmo, lo superé, me escoltaba un policía, como si yo fuera alguien importante, y seguía encontrándome mejor. Ya se escuchaba la meta y fueron unos metros alucinantes, gente chillando, agradecida porque aquello no era una carrera al uso era otra cosa, yo entré en un tiempo más que aceptable para lo que estoy acostumbrado, si hubiera tenido los 50 ya hubiera quedado el primero en mi categoría, pero prefiero esperar ya llegará mi cumpleaños.

Y es lo que decía al principio, he visto muchas cosas, pero lo que he visto en esta experiencia ha sido vida, mucha vida, ganas de promocionar la donación, ganas de promocionar una zona alucinante para correr, una zona de la provincia que Cádiz a la que hay que ir, ha sido un gran descubrimiento en todos los sentidos.

Y por cierto, ya tengo mi carnet de donante. Gracias Eduardo & Cía.

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