Inventando las carreras de 100 millas.


Hace tres o cuatro meses, encontré en internet la crónica de Gordy Ainsleigh sobre aquel histórico día en que corrió 100 millas en una prueba organizada para jinetes y caballos. La Tevis Cup, era su prueba de resistencia a caballo favorita, pero ese año su caballo estaba lesionado, y para no perderse la aventura decidió participar solamente con la ayuda de sus piernas. Con el boom del “footing” de los años setenta en Estados Unidos, mucha gente se tiró a la calle a correr como locos, formando grupos de amigos, clubs, asociaciones, y dando origen a gran cantidad de carreras populares y maratones en casi todas las grandes ciudades. Gordy ya había corrido algún maratón, y utilizaba la carrera a pié como entrenamiento para estar en forma para sus largas competiciones a caballo. Así que, ni corto ni perezoso, con la ilusión de volver a ver a sus amigos jinetes de todos los años en la Tevis Cup, decidió intentar completar el recorrido junto a los caballos. El resto es historia. Sigue leyendo