Ricardo Mejía

Cada mañana en Ecatepec (una zona marginada del estado de México), a eso de las 6:30h, un humilde ferretero de barrio sale a correr por las colinas cercanas a casa. Apenas puede dedicarle hora y diez, o hora y veinte minutos, puesto que a las 8:00h tiene que acompañar a sus hijos al colegio, y regresar pronto para abrir su modesto negocio.
Sin entrenador, ni apoyo económico alguno, Ricardo se enfrenta a corredores profesionales, y sin embargo siempre les gana. Ya de joven se dio cuenta que corriendo cuesta arriba no sufría como el resto de sus compañeros, mas altos, mas rápidos y atléticos que el.

En 1982 corrió su primera carrera por montaña, de México a Cuernavaca (50km), pasando por un pico de 3500m de altitud. Fue primero toda la carrera, pero al no conocer el recorrido (que estaba muy mal marcado )se perdió y no acabó la carrera.
Al año siguiente regresó y ganó……y así hasta en seis ocasiones. En 1990, al ganador de dicha prueba lo mandaban a representar a México en el Pikes Peak Marathon (EEUU). Así que allí estaba Ricardo, solo y sin saber hablar ingles, en la linea de salida de una prueba de gran prestigio, junto al mejor corredor del planeta y múltiple ganador de dicha prueba: Matt Carpenter.
Desde el principio, Ricardo se pego a Carpenter, llegando juntos a la cima tras 21km de subida. Pero en la bajada, Ricardo sorprendió al campeón y le arrebató la gloria.
En su México natal era un desconocido, pero en EEUU se hizo todo un ídolo, puesto que volvió a repetir la proeza de ganar la Pikes Peak en cuatro ocasiones mas (años 92, 95, 96 y 97).
Su vida continuaba igual. Cada mañana entrenaba hora y media, y luego a trabajar en su humilde ferretería. Con tan poco tiempo para entrenar, su sistema se resume en colinas y Fartlek (cambios de ritmo) ,y con eso (y su don natural) le ha bastado para forjar su leyenda.

Su sueño de viajar a Europa para correr tardó en llegar, dado sus escasos medios. Pero mientras tanto, lo invitaron al Skymarathon del Tibet en el año 96, y logró quedar tercero.
Por fin en 1998 cumplió su sueño, ¡ y de que manera !. La cita fue en el campeonato del mundo de Skymarathon en Cervinia (Italia). A pocos días de viajar le hicieron un reconocimiento médico, y los resultados revelaron que padecía anemia. Aún así, Ricardo no podía abandonar su sueño, y decidió viajar.

La carrera fue muy dura, corriendo por zonas de nieve, glaciares……y cuando la subida se puso realmente intratable solo quedó un extraterrestre a su lado: el gran Bruno Brunod.
La pugna fue épica, con Brunod tirando de bastones y Mejía tirando de orgullo mexicano. Al final, Brunod consiguió sacar cuatro minutos a Mejía, que logró cumplir su sueño y quedar subcampeon mundial ante el asombro del público italiano.
Para la historia quedarán sus victorias en pruebas como la Zegama-Aizkorri (2006) o la Mount Kinabalu Climbathon (2005), donde se le vio correr todas y cada una de las tremendas subidas (nada de caminar como el resto). O sus cinco victorias en la Maratón Sierre-Zinal en Suiza, donde es un auténtico ídolo.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>