Cuentan que en Sevilla encontré la Luna

IMG_8491 (1)Y allí estaba yo de nuevo, por octava vez pasando por el kilómetro 18 aproximadamente, veía a mi lado la estación de Santa Justa y empezaba a sentir como mi pensamiento se evadía, era necesario, llevaba una concentración tal que no quería mirar para otro sitio que no fuera al frente y es que esta vez estaba convencido que podía bajar de las 3 horas y media, me encontraba fuerte físicamente y siempre a primero de año me gusta asistir a este maratón para sentirme rápido. Pues más o menos por ahí se me vino a la cabeza la visita de Isabel de Castilla a Sevilla y lo bien que le sentó, pues no sólo recuperó su capacidad de procrear si no que trajo al mundo al que podía haber sido su sucesor y que murió joven y sin poder cumplir su destino, el príncipe Juan. Yo reía en mis adentros al pensar que en esa felicidad inicial su católica majestad hubiera tenido algo que ver con que Sevilla tenga el mejor maratón de esta España que ella se encargó de crear, cosas de la mente en estas carreras mezcladas con la serie televisiva a la cual he estado enganchado las últimas semanas me hacen que pase kilómetros de manera distraída.

P1030341 Pero esta octava visita a Sevilla no sólo fue una carrera, semanas antes dediqué algo de mas tiempo al asfalto, sin grandes esfuerzos ni condenas. Me fui con mi amigo Jorge a Jerez de la Frontera a correr su media y lo hicimos de manera decente aunque la mala suerte se cebó con mi acompañante y le recordó tanto el esfuerzo de ese día que le impidió correr la gran prueba de la capital hispalense, pero fue y se presentó allí para saborear desde la barrera el espectáculo deportivo y pasar un fin de semana muy familiar.P1030347Así que me apunté a un grupo que se había organizado para ir a Sevilla, ya sin Jorge, en principio creí que eramos dos, Angel y yo, al cual había conocido en estos periplos asfalteros de enero. Pero se sumaron dos más, Manuel y Juan, unos veteranos de los senderos, que afrontaban el maratón como entreno para su próxima visita a Ronda en sus 101km.P1030356El grupo formado formado fue la guinda de un pastel pues la calidad humana de mis compañeros hizo que la carrera en sí fuera un momento para interrumpir la tertulia continua, constructiva e interesante, que habíamos convertido nuestra convivencia.
IMG_8458Y es que la feria del corredor es siempre atrayente, pero en semejante compañía y con figuras del maratón por allí lo hicieron maravilloso, y sobre todo tras la proyección de MARTÍN FIZ, PURO MARATÓN, una película documental que describe la vida deportiva del gran corredor. La proyección fue muy emocionante, tremendamente emocionante, pero la posterior presencia de Martín Fiz y Abel Antón delante de nosotros unidos en un abrazo hizo que todos los que allí estábamos casi rompiéramos nuestras manos aplaudiendo de pié a tales genios del asfalto. IMG_8463Y llegué al kilómetro 30, sin prisa pero sin pausa, sin flaquear, concentrado, sin reloj, un poco delante del globo de las 3.30 y habiendo pasado la media en 1:42. Lo podía conseguir.P1030363 (1)Me repetía que el dolor desaparecería cuando acabara pero siempre recordaría ese día si conseguía bajar la marca, si llegaba a esa Luna que buscaba hace años. Pasé por la Plaza de España y pude ver que el globo no estaba cerca, tenía margen, seguí corriendo a través del gentío por todas las calles que formaban los últimos kilómetros.

En el puente de la Barqueta el cansancioera enorme, me quedaban 2 kilómetros y tenía cerca mi Luna. Entré en el estadio y llegué a meta, es aquel momento vi el globo que entraba en el estadio, observé el reloj: 3:30:18, casi lo consigo. Pero recordé que ese era el tiempo oficial, esperé al real: 3:29:21, lo había conseguido.

Y es que el maratón es toda una vida resumida en 42 kilómetros, se empieza con una energía propia de un nacimiento, con la alegría de una nueva vida, pero va pasando el tiempo, los kilómetros y la euforia se modula, se llega a una madurez similar a la mediana edad, y siguen pasando los kilómetros, cuando se acerca el final es el de una ancianidad por falta de fuerzas, pero aguantas ese final que estas deseando que llegue pues una vez pasas el arco… llegas a la Gloria, a la Vida Eterna.

Como se me va la cabeza, demasiados kilómetros pensado… que me gusta esta distancia.

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