Ese gimnasio al lado de casa.

Tengo el gimnasio al lado de casa, a pocos minutos. Es uno de esos que los guiris llaman “Tuentifourseven” (24/7), osea, abierto las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Lo que mas me gusta es que no hay mucha gente apuntada, al menos, a las horas que yo suelo ir, no suelo coincidir con nadie.
Como tiene varias salas, puedo decidir que hacer cada día según mi estado de ánimo…….o machacarme para liberar tensiones…..o meterme en clase de relajación y meditación, para eliminar toda esa mierda que se acumula en mi cabeza y tensa los músculos de mi cuello y mi espalda…

Al monitor no hay Dios que lo vea…..estará paveando con las chavalas de aerobic todo el rato… El caso es que yo me lo guiso y yo me lo como solito, yo cocino mi propia rutina, y establezco mis metas, sin que ningún pesao cuestione mis capacidades, o me compare con otro fulano….

Por suerte, el que pone el hilo musical tiene buen gusto, y además no suele abusar del volumen….lo cual me deja escuchar mi respiración y mis pensamientos.

 

Tengo algún amigo que también va al mismo gimnasio, y a veces se agradece. Hay días que me apetece estar solo, pararme y escuchar la música que lo envuelve todo……pero hay otros que voy desganado, y el otro tira de ti, y la charla te anima…..y se hacen planes….y se ponen metas….y al final agradeces esa compañía….y quedas para el día siguiente.

A mi me gusta ir al gimnasio, que le voy a hacer. Algunos me dicen que estoy obsesionado, y piensan que lo hago por el físico, pero no soy de esos que acaban la sesión frente al espejo, o sobre la báscula……yo disfruto bajo el agua de la ducha, pensando en regresar, embriagado por la euforia momentánea….mirando tras la mampara el montoncito de ropa sudada junto a mis zapatillas.

A veces, me levanto de madrugada, y solo se me ocurre ir al gimnasio. He de reconocer que no es muy normal, pero tiene su encanto. Cuando salgo a la calle, siento en la cara el aire helado, bajo la luz artificial, y noto como se me va acelerando el pulso….camino a una sesión vespertina.
Yo mismo he llegado a pensar, sobre la marcha, que lo normal a esa hora es estar arropado en la cama……pero regresar a casa, ya amanecido, mientras el resto del mundo aun duerme, no tiene desperdicio….

Tengo el cesto de la ropa sucia, en el cuarto de baño, plagado de revistas relacionadas  con el gimnasio…..y me dedico a ojearlas durante mis “momentos All Bran”……y a menudo mi mente vuela impulsada por algún artículo…..y solo aterriza cuando pegan a la puerta preguntando si me sucede algo…..porque el reloj ha corrido cerca de una hora….

Últimamente coincido con algún capullo, que no sabe comportarse, y que solo viene arrastrado por la moda que empieza a abarrotar el gimnasio. Lo ves ataviado a la última, de portada de revista, con prendas que mi bolsillo se resiste a adquirir……y con actitudes que denotan que ha pasado poco o nada por aquí……Solo espero que se cansen y se den de baja pronto, y esto vuelva a ser lo que era….En el fondo creo que esto no es bueno ni para el gimnasio, ni para el dueño.

En fin, solo espero que nada ni nadie me quite las ganas de seguir regresando a mi gimnasio, porque ya llevo muchos años, y ya es algo mas que una relación centro-cliente…….existe un vinculo especial…..

Por cierto, no se si lo he comentado antes, o si con tanto rollo se me ha pasado…..pero mi gimnasio se llama MONTAÑA .


Ruta por el Parque Natural del estrecho La Ultima Selva from Evaristo on Vimeo.
Ruta por la senda de los prisioneros, llanos del juncal, sierra Luna, bosque de la niebla, nacimiento del rio guadalmesi, las mulas, las corzas y el rio de la miel…

6 pensamientos en “Ese gimnasio al lado de casa.

  1. Bonita reflexión!! La verdad es que últimamente esta bastante de moda el “gimnasio” y hay mucho “flipado” que hace un uso inadecuado del “gimnasio”. Pero, como yo pienso que el “gimnasio” es de tod@s, sería mas acertado que esos que se apuntan a la última moda aprendan a utilizarlo adecuadamente y lo respeten. Ala, a seguir disfrutando del “gimnasio”, que de lo malo malo todavía los recortes parece que no han llegado al “gimnasio” y nos tratan “de puta madre”!!

  2. No eres el único en pensarlo así. Quienes tenemos la suerte de vivir en el regazo de un monte, cualquiera que sea su altura, su dimensión, y nos gusta trotarlo, casi siempre, de forma instintiva, sea para correr o pedalear, aunque sea de reojo, echamos un vistazo allá arriba cuando salimos o entramos de casa.

    Casi todos los días, si no vamos desde hace tiempo por razones “socioeconómicas”, como dicen por ahí, echamos ese vistazo diciéndonos, “joer, a ver si subo, a ver si saco un par de horas…”.

    Yo también he ido a otros gimnasios, salas de musculación, como dicen ahora, pero me aburro rápido. Prefiero mi “backyard”, que viene a ser el jardín trasero de mi casa.

    A propósito de los “capullos”, cada vez me sorprende más la falta de educación de éstos. Quienes llevamos por el monte unos años, sabemos de unas reglas tácitas, de normas de educación y respeto, y de ayuda, cuya falta empiezxa a hacer demasiado ruido. Ayer, de las decenas de trotamontes con los que me crucé, sólo 5 respondieron a mi omnipresente saludo que por el monte siempre doy, ande, corra o pedalee. Los demás, como si les saludaran en un pasillo del metro. Qué pena.

    Saludos.

  3. Hola, mientras leía tu post me identificaba mas y mas contigo por que ese mismo entrenamiento es el que realizo yo, idéntico salvo lo de las revistas en el water, bonito reportaje os seguiré por aquí me ha encantado.

  4. Hola Maxi. El cresteo es entre “El Salto del Lobo” y el pico de “La Concha” en Marbella (Málaga). Es un recorrido muy chulo.
    Gracias por dejar tus comentarios.

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