Como si corrieras por última vez

 

Debería estar prohibido correr sin ganas. Supongo que todo el mundo lo hace en mas de una ocasión, por diferentes motivos, sobre todo por cumplir contigo mismo, o por no fallarle a los demás.
Me imagino que esto genera unas moléculas de mal rollo en el Universo, agujeros de aguja en la capa de ozono, o se graba en un rincón del lóbulo parietal destinado a “momentos chungos de la vida corriente”. Sigue leyendo

Sereis lo que ellos odian

 

Es fácil mirarlo desde afuera, pero te ha costado mucho estar aquí.
Algunos te critican por dejar en casa a la familia, a tu pareja, y viajar a correr por las montañas, para “quitarte del medio”.
A otros incomoda tu felicidad, tus experiencias, incluso parecen desear que no logres cruzar la meta. Sigue leyendo

EL CORREDOR INERTE

 

Aún recuerdo la primera vez que lo vi. Yo corría a solas por aquel sendero, estrecho y emboscado, justo cuando empezaba a amanecer. En un par de ocasiones había sentido como que no estaba solo, como si alguien corriera junto a mi. Incluso trataba de escuchar otras pisadas, otro crujir de hojas secas bajo otras zancadas, pero no podía saber si eran el eco de las mías. Sigue leyendo

Los Reyes del Sendero

Te pasas la vida haciendo cuentas, a golpe de teclado. Tu mirada va saltando del reloj al calendario…..otra vez llegas tarde a la reunión. Cada vez que te mueves del sitio, aparecen nuevos posits pegados al monitor…..se acerca el fin de mes, hay que cerrar, y todo son penalizaciones.
¡¡¡ Apartaos, mi cabeza va a reventar, y pienso salpicar…….!!!
Te sientes ahogado, cada vez que te levantas del sitio notas un “joder, que mareo…”, cada vez que suena tu teléfono sientes un “….y ahora que quiere este? “…..Llevas ya un rato queriendo ir al baño, pero no paran de venir a tu mesa a traerte papeles, y problemas. Sigue leyendo

Bendecido con una maldición (UTSB 2015)

Desde que empiezas a enamorarte del correr, estas bendecido con una maldición. “Mejorar” suele llamarse tu condena, y estas bendito si consigues “ser mejor”.
El caso es que no conozco a nadie, cuyo empeño sea cada día “ser peor”, así que , al igual que yo ,estas en el carro, estas “Bendecido con una maldición”. Sigue leyendo

Enamorado de ella

Yo era pequeño, tan solo un niño, y ella algo mayor que yo…..aun recuerdo su nombre. Me gustaba mirarla, no se porque,  pero había algo en ella que me atraía. A menudo, en mis ratos de juego, la recordaba, y fantaseaba con estar con ella.
Luego fui creciendo….y sin darme cuenta la fui olvidando, aunque a veces al oír su nombre me venía su recuerdo. Sigue leyendo