2ª Media Maratón Ciudad de Algeciras

media algeciras Ya vamos a por la segunda edición, parece mentira, cuanto hemos cambiado y en poco tiempo…

Este año repite trazado, un trazado que no es nada llano, duro pero divertido y con una llegada espectacular.

El principal valedor de la carrera, el Ayuntamiento de Algeciras, se ha puesto el listón alto y quiere superar los 800 corredores que estuvieron presentes el año pasado, es algo que se me antoja complicado, sobre todo porque ha surgido una dura competencia y es que el mismo día en Tánger tendrá lugar la 1º edición de su maratón, pero creo que lo mínimo es que se vaya consolidando nuestra media y en el futuro con una buena promoción seguro que llegamos.

Este año también tendrá lugar también el “Kilómetro Solidario”, un proyecto para ayudar a proyectos solidarios mediante micro-donaciones, creo que es una magnífica oportunidad para unir deporte y solidaridad.

-Web: www.kilometrosolidario.com

-Pagina de Facebook: https://www.facebook.com/kilometrosolidario

-Prensa: http://www.horasurdigital.com/2014/10/23/presentada-la-ii-media-maraton-que-espera-superar-los-800-participantes/

media algeciras 1Hay que apuntarse, hay que animarse, dan tiempo suficiente para terminar y hay que valorar el gran esfuerzo que se hace para poner en marcha un proyecto como éste y lo bueno que es para la ciudad de Algeciras y al final para todos nosotros.

Dura y Salvaje

Esta es , junto con la Barkley, la prueba yankee de la que mas veces he hablado en el blog: la Hardrock 100. Me gusta por sus montañas y por conservar esa esencia de carrera entre amigos, ese cierto aroma a aventura, por su aspecto de “pequeña tribu de locos”, como un clan de viejos lobos que se reúnen una vez al año para desafiar a la montaña.


En esta ocasión, he recopilado una serie de vídeos, no solo de esta edición del 2014, sino de ediciones anteriores, para sentarse un rato frente al ordenador y disfrutar de los paisajes y de la lucha hombre VS montaña.


Un vistazo a la Hardrock :

La
Hardrock Hundred Mile Endurance Run es una ultramaratón de 100,5 millas
(162km), que implica  10.400 metros de ascenso y 10.400 metros de
descenso , a una altura media de más de 3100 metros.
La carrera consiste en un recorrido circular por senderos, pistas y pedreras de San Juan Rango, al sur de Colorado, EE.UU.


La
carrera comienza y termina en Silverton, Colorado y viaja a través de
las ciudades de Telluride, Ouray, y la ciudad fantasma de Sherman,
atravesando trece grandes pasos entre los 3000 y 4000 metros.
Los
participantes pasan por encima de 12.000 pies (3.700 m) de altura un
total de 13 veces, con el punto más alto en la cumbre del Handies Peak a
4282 metros.
La
carrera se ha celebrado a principios de julio de cada año a partir de
1992, excepto en 1995 (mucha nieve) y 2002 ( incendios forestales
cercanos).
La carrera de cada año se corre en sentido opuesto a la del año anterior.
Para
completar el evento, una vez se cruza la línea de meta, se requiere que
los corredores besen el “Hardrock”, una imagen de la cabeza de un
carnero pintado en un gran bloque de piedra.





Este carrera  ofrece un desafío “a nivel de postgrado”  para los corredores de ultramaratón en EEUU. El recorrido está diseñado para proporcionar una mezcla extrema entre  altitud, desniveles, y distancia. Las habilidades
de orientación en montaña , supervivencia en la naturaleza y soltura en
el medio ,son tan importantes en este evento como la  resistencia
física.
 

El tiempo límite para terminar la carrera es de 48 horas. Los mejores tiempos están en manos de Kilian Jornet (22:41:35) en 2014 y Diana Finkel (27:18),  en 2009. El
tiempo medio necesario para terminar esta carrera es  de  41:10:15
horas, que es más largo que el tiempo de corte de la mayoría de las
pruebas de 100 millas (160 km) en EEUU.
Esto se debe en gran parte a la altitud, que puede causar  mal de altura o edema en algunos corredores. Además,
la carrera cubre terreno muy accidentado, incluyendo grandes  subidas y
bajadas, zonas de nieve, cruces de ríos y  campos de cantos rodados. 

 La
carrera comienza a las 6 am, por lo que los corredores que terminen en
más de 40 horas verán la puesta de sol dos veces antes de terminar.



Somos lo que hacemos repetidamente

Hace unos días me retiré en una carrera. Corría suelto, a buen ritmo, pero a partir del kilómetro 20 caí en picado. Con sensación de fatiga, y sin poder tirar de las piernas, decidí dejarlo en el km 32 de los 69 totales.
A priori, era de las pruebas mas fáciles a las que me he enfrentado. Perfil bastante llano, terreno corrible, distancia asequible………pero, como no hay enemigo pequeño , y el cuerpo tiene la última palabra, el día menos pensado la criada te sale respondona, y te ves acuclillado en un rincón, abofeteado y humillado, tragándote tu arrogancia.
No esta mal de vez en cuando una cura de humildad, sobre todo cuando se frivoliza con las distancias, y cuando se vende la piel del oso demasiado pronto.

Siempre que te retiras acabas dándole vueltas a la cabeza, buscando errores, o mejor dicho, buscando explicaciones…..pero ¿son para ti o para los demás?

Demasiadas crónicas de carreras acabadas, y pocas crónicas contando retiradas, mostrando debilidades y flaquezas ¿porqué?, porque por mucho que  se venda eso de disfrutar de la montaña, de ser uno con la naturaleza, y toda esa filosofía de correr despechugados, melena al viento……….se busca mas engordar el ego que alimentar el alma, y todos lo sabemos.

Somos lo que hacemos repetidamente, y en eso no hay engaños. No te puedes disfrazar por unas horas de Tarzán, cuando en tu día a día eres Chita, porque se ve de lejos tu disfraz, y un disfraz es eso…..solo un disfraz.

Somos lo que hacemos repetidamente. Se ve en el físico. Se sabe quien vive recostado, abrazado a la cuchara, o en continuo movimiento. Se nota en las facciones, en el rostro que denota falta de sueño, el aliento que delata abuso de alcohol , en la palidez que da el enclaustramiento.

Somos lo que hacemos repetidamente. Se exhibe en un torpe caminar, en el roce de las piernas, en la respiración agitada ante cualquier repecho, ante cualquier escalera. Se nota en la forma de mirar a los demás, en el despotismo al hablar, hasta en la forma de conducir. Te puedes disfrazar, pero se nota el disfraz.

Somos lo que hacemos repetidamente. Somos lentos si entrenamos lento, veloces si veloces son nuestras tiradas. Somos resistentes si en ello volcamos nuestras horas……y a mas horas, mas resistentes seremos. No hay disfraces.

Somos lo que hacemos repetidamente. Solo tienes que observar al guarda del Refugio del Jou de los Cabrones. Botas viejas, vara de madera, movimientos fluidos por la piedra caótica, soltura en los pasos complicados, destreza en los destrepes, veloz en las bajadas, cordial en el trato, dueño y señor de su escenario.

Somos lo que hacemos repetidamente, y siempre gana en la balanza el lado que mas peso tiene. Si en tu balanza van horas y horas de esfuerzo y sacrificio, cruzaras la meta propuesta sin apenas contratiempos. Si en tu balanza has racaneado y la aguja tiembla en indeciso equilibrio……..te veras sufriendo lo indeseable ,arrojando la toalla, y retirándote en un kilómetro 32 de una prueba de 69…….o en el kilómetro 132 de una prueba de 169.

El horizonte no es el final del camino, el horizonte es solo el lugar que nuestra vista alcanza. Si quieres cruzar la linea del horizonte tendrás que trabajar duro, porque nadie te va a regalar nada, y no hay disfraz que te haga correr mas lejos, mas tiempo, mas deprisa……….Somos lo que hacemos repetidamente.

P.D: Dentro de lo malo, la tarde previa a la Ultramaratón La Pretoriana, fui invitado a participar en una charla-conferencia sobre vivencias en el ultrafondo, junto a Fali “el coleta” y Sonia Macias “la princesa del desierto”. Como recopilación de mis vivencias en estos diez últimos años, y para no enrollarme contando batallitas, preparé un vídeo de cinco minutos con aquellos momentos que forman parte de mis mejores recuerdos. Ahí lo dejo.

Killian Jornet, LEYENDA.

killianjornet1No voy a descubrir a estas alturas a Killian Jornet y sobre todo en un blog como éste, pero después de leer el especial que el diario MARCA le ha dedicado tras otorgarle esta distinción no he podido evitarlo. kiNo se cuenta nada que no sepamos ya de este portento del deporte pero lo que me ha hecho decidirme es cuando lo definen como “el primer deportista al que le da igual ganar“, “Cada salida al medio natural es un triunfo. No hay derrota ni aunque quedara el ultimo clasificado en la ultima carrera del mundo“.

Enhorabuena Killian. Enhorabuena por el reconocimiento a otra manera de ver el deporte. Gracias al diario MARCA por saber que hay gente que siente el deporte de otra manera.

Fotos: Diario MARCA.

Spartathlon 2014. Crónica desde dentro.

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Extremadamente difícil poder plasmar en un papel lo que ha supuesto para mi correr la Sparthatlon.

Este año coincidiendo con mi 40 cumpleaños, quería ponerme por delante un reto especial, una carrera a la que tenia ganas desde hace años. La Spartha por su distancia, por ritmo, y por sus características hacían que fuera “a priori” una carera que se adaptaba a mi forma de correr.

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Mark Wooley me metió hace ya varios años el veneno en el cuerpo corriendo una Madrid Segovia por equipos y desde entonces el temor a la mítica carrera y las ganas de hacerla surgían a partes iguales en mi programación de cada año.

La Sparta en resumen son 246 km, recorriendo la distancia desde  la Acrópilis de Atenas, hasta los pies de Leónidas en Spartha, supuestamente el recorrido que hizo Filípides en la antigüedad con un 95% de asfalto, y con 3000 metros de desnivel positivos. Tiene 75 puntos de control en los que en cada uno tienes unos tiempos de corte, siendo el primer tercio de carrera bastante exigentes y donde cualquier contratiempo te deja fuera de inmediato. El tiempo máximo para realizarla es de 36 horas.

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Mi entrenamiento en este año no había sido demasiado bueno, muchos viajes, mucho estrés, y poco volumen para poder afrontar una prueba de este tipo, sobretodo comparado con las kilometradas que había leído en todas las crónicas de los participantes de otros años. Pero en definitiva lo que había en las piernas es con lo que tendría que afrontar la carrera, no valen lamentos.

La organización de la Spatha provée a los corredores y acompañantes, si asi los acreditas de una semana de pensión completa en hoteles de Atenas y Spartha, por lo que desde el miércoles previo a la prueba puedes llegar y acreditarte.

 En mi caso llegue con mi equipo de apoyo, María, Mar, y Krisma,  el martes y hasta el jueves no pase por el hotel de concentración para realizar la acreditación, supervisión de certificado médico, etc…  después charla técnica donde dan los últimos informaciones de la prueba tanto para corredores como seguidores, y poco más. Listos para correr el viernes por la mañana.

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El viernes la organización nos recoge pronto para llevarnos a la salida, la Acrópolis de Atenas, donde partimos a las 7 de la mañana. EL tiempo no se prevé caluroso, lo que es un factor añadido para garantizar poder finalizar la prueba. Sin embargo unos minutos antes de salir empieza a llover, aunque la temperatura no es demasiado baja, se está bien. Ahí mi equipo de apoyo empieza su excelente trabajo dándome un cortavientos para la espera.

A las 7 en punto del viernes salimos por las calles de Atenas, en mi caso bastante atrás con la intención de no acelerarme demasiado, a un ritmo de 5:15 aproximadamente. Enseguida remonto posiciones colocándome entre los 30 primeros más o menos. La salida de la ciudad por las avenidas es mitad entre pitos de coches animando y la otra mitad quejándose de los cortes de calles. Todo el mundo sale con demasiadas ganas y demasiado rápido. Ahí nervios y vamos comentando entre los corredores que encontramos objetivos, cuantas Spartas llevas corridas, etc, es el ritual.

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En mi caso sali con una riñonera y varios geles, ya que no tenía intención de parar casi nada hasta el km 80. Fuí hidratándome bien y parando cada 10 -12 km a rellanar agua poniendo mucha atención a la hidratación y en comer.

A la salida de la ciudad y hacia el primer punto de avituallamiento donde los supporter podían ayudar empezó a caer una importante tromba de agua. Mi preocupación era doble, una que los coches que pasaban cerca no nos vieran, con lo cual debíamos ir muy atentos, y otra el poder quedarte frio ya que a medida que corres pierdes mucha energía, y más si tienes que mantener la temperatura del cuerpo.

La organización paso con un coche e iba repartiendo plásticos para taparnos, yo cogí uno y me lo planté como pude con el fuerte viento, por lo menos el plástico iría manteniendo la temperatura corporal. Vi pasar a mi equipo de apoyo con el coche y les pedí que preguntaran a la organización si me podían dar un chaleco o algo en el Check-point. Un par de km más adelante la gente de la organización en el mismo me lo dio, hasta ahí todo bajo control.

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Poco antes del maratón me adelantaron varios corredores españoles, pero el ritmo me parecía demasiado rápido, y la carrera demasiado larga como para gastar más de lo necesario, por lo que decidí no pegarme a ellos, les desee suerte.

A la llegada a Megara, punto de control 42,2 el sol ya lucía. Pase en 3:40, supercómodo. Allí estaba mi equipo con un cantío que tomé de un trago. La humedad que subía del asfalto tras la lluvia era sofocante, por lo que traté de hacer especial  cuidado con la hidratación. Alli me comí unos bollos de chocolate y ante la insistencia de mi equipo preferí bajar un poco el ritmo, quizá me estaba excedediendo, pero realmente iba cómodo.

El camino desde aquí hasta el siguiente punto de control importante del km 80 era por una carretera de costa llena de curvas, pequeños sube-baja que te permitían seguir un ritmo constante todo el rato, un barco hundido, una planta de cementos, mil perros muertos, y mucha basura eran nuestros compañeros de viaje, el mar azul, y una ligera brisa que hacía no cocernos. Estos tramos se pasan corriendo sin pensar, solo flotando el ambiente, charlando con tus compañeros de carrera y dejando pasar las horas cuidando de que no pase nada raro. Iba ganando tiempo al crono, a los puntos de corte, y eso me hacía ir relajado, pero concentrado en lo que tenía que hacer, correr, no tenía molestias, salvo los calcetines con los que correr siempre que me estaban rozando el tobillo, intuyo que por la lluvia y el polvo.

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Poco antes del km 80 está el Canal de Corinto, escavado en plena roca, y que hace que la península del Peloponeso, de manera artificial ya no sea tal. Me hubiese quedado ahí un rato, pero desgraciadamente no podía. Me acercaba al punto del km 82, clave ya que a partir de ahí los tiempos de paso se relajan mucho.

Llegué con 7:45 aproximadamente, muy fresco, y me sorprendió ver llegar a gente ya bastante tocada y con deshidratación y falta de sales. En ese punto me cambie de zapatillas, calcetines y trate de comer algo de tortilla pero la verdad es que me costaba bastante masticar. Comer se me empezaba a hacer duro, y ya me repetía una y otra vez, si nos comes estás acabado, sin posibilidades, por lo que trataba de esforzarme. Me comí unos bollos de chocolate con esfuerzo y un cantío que me revivió de una manera sorprendente. El tiempo que había ganado allí eran casi dos horas sobre el tiempo de cierre, lo que me hacía no estar nervioso.

Aquí ya deje la riñonera, ya que el equipo de apoyo desde este punto me podía ayudar cada 15 km aproximadamente, además me había hecho unas llagas considerables.

El paisaje desde aquí eran carreteras secundarias, plagadas de olivos, y con sube-bajas ligeros, que hacían que no fuera complicado avanzar. Sin embargo yo no conseguía comer mucho.

El km 93 era la entrada a las ruinas del antiguo Corinto, donde turistas y equipos de apoyo animaban como si fuera el paso del Tour. Maria me puso en ese punto unos ánimos de Paula, mi hija que me pusieron la carne de gallina y me emocionaron hasta el punto de llenarse los ojos de “agua”…

Los siguientes km no tuvieron mucho de especial, mismo control de la carrera y poco más. Es todo muy rutinario. En el km 113 el sol empieza a bajar pero no cojo el frontal ya que aun se veía batante, lo dejo para el siguiente CP donde estaría el equipo. Esto me hizo llegar a la antigua Nemea sin ver un pimiento. Km 123 en 13:46 con unas 3 horas de margen sobre los tiempos de corte. Mitad de carrera. Realmente me veía tan bien que aquí empezaba a soñar con las 28-29 horas de tiempo total de carrera ya que si conseguía mantener el ritmo y aunque perdiera algo, podría con ello. Iluso. En este punto tenían preparado un gran punto de control, con cena caliente. Traté de comer un plato de arroz, pero fue imposible. Por lo que seguí comiendo bollos de cocholate y algún que otro gel. A partir de aquí ya empecé a tomar café en todos los puntos de control y sopa caliente en otros para mantener el calor.

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No se muy bien si fue en este tramo ya que tengo muchos recuerdos difusos después del cansancio y de tantas horas, pero entre este CP del km 123 y el del 145 empecé con molestias en el estómago, el líquido que bebía no se absorbía  y tenia unas nauseas importantes, así que me eché fuera de la carretera y empecé a vomitar todo lo que tenía dentro. Por un lado me hizo encontrarme infinitamente mejor, y esa pesadez me permitía de nuevo correr de nuevo, eso sí, andando las cuestas, porque las piernas las iba teniendo ya al jerez. Pero me preocupaba mucho tener el estomago cerrado, ya que sería el final de la prueba.

Desde Lyrkia, km 148 hasta el CP 159 que era la base de la montaña, teníamos una subida importante de unos 500-600 metros por una carretera serpenteante. Este tramo lo hice entero andando y aun así adelantando a muchísimos corredores.

Ya en la base me abrigué bién,  llevaba 18-19 horas en marcha y el cansancio y falta de energía hacían mella.

El tramo de la montaña es una subida a un monte por un sendero con una pendiente muy dura, pero no es más de media hora de subida. En ese punto el frio era imponente fundamentalmente por el viento. En la cima el grupo de voluntarios ayudaba a los corredores, con café y mantas, algún corredor estaba con hipotermia, habían subido en tirantes, y hacía demasiado frío para eso. Por lo menos desde mi punto de vista.

Yo todavía me encontrada fuerte para llevar 160 km y la bajada del monte por una pista de tierra con piedras muy sueltas, la hice corriendo. Fue uno de mis mayores errores, ya que el ritmo era bajo, pero el desgaste que me supuso fue tal que a partir de ahí mis cuádriceps se resintieron muchísimo. Me empezaron a doler mucho las piernas y empecé a temer por llegar a meta, lo cual era mi único objetivo al tomar la salida. Poder llegar. Tenia unas tres horas y media de margen sobre sl cierre de control, pero desde este momento mi cabeza entro en modo supervivencia y empecé a hacer cálculos de ritmos para llegar en tiempo, lo que te hace ir mucho más controlado y comedido. Ya no haces tanto esfuerzo por correr en muchos tramos, y entras en una búsqueda del mínimo desgaste posible.

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Los siguientes tramos fueron más o menos llanos, la gente iba cayendo y en los avituallamientos encontrabas corredores que iban abandonando.

Al final tu rutina era seguir una luz en el suelo y tratar de no parar de trotar demasiado. Mi ritmo aquí ya decaía mucho. Me paso una Japonesa, que iba muy despistada o dormida y se confundió de camino, suerte que la pude avisar, si no acaba en Atenas.

No me sentía con demasiadas fuerzas y volví a vomitar todo cuanto tenía en el estomago. La comida ya no me entraba, por lo que trataba de ir adelante ya solo con geles que es lo único que no me costaba tragar, acompañado de patatas fritas que comía en los CP para mantaner el nivel de sal.

Al amanecer llegué al CP de TEGEA-ALLEA, donde me cambie de ropa, era el km 193, y aun tenía 50 km por delante.

El dolor de piernas era brutal, e intentar correr era ya un suplicio, corria y andaba casi por igual, pero a la vez el ritmo era el mismo corriendo y andando. Me sentía sin fueras probablemente de vomitar y de no comer lo suficiente en las ultimas horas. Además empezaba a sentirme deshidratado, bebía y meaba constantemente pero la sensación de deshidratación era brutal. Mi ritmo no era mayor de 7 km/h en los tramos siguientes.

Además yo pensaba que a partir de ahí el camino sería prácticamente todo cuesta abajo. Segundo gran error. Unas largas subidas de asfalto de 7-8 km me esperaban. Además el arcén era muy estrecho, y me hacía ir con miedo de los coches ya que en las curvas no me veían. Me empezaba a adelantar gente, y yo ya no podía correr prácticamente nada. Me dolían los empeines, pero a tratar de aflojar los cordones casi me quedo enganchado sin poder moverme. Me estaba viendo abajo, y empezaba a dudar de mi llegada. Incluso llegué a pensar que alguno de las decenas de perros que había por el camino y ladraban me mordiera para darme la excusa de retirarme. Son fracciones de segundo, pero lo piensas.

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Mi equipo de apoyo me veía y a pesar de que les decía que iba bien, se que no lo pensaban, y les notaba preocupado. Krisma me dijo- Un infierno verdad?- le asentí y le dije que peor que eso.

En el km 223 María me puso otro mensaje de Paula. Estaba blando, me dolía todo y rompí a llorar marchando del avituallamiento rápidamente. Solo pensaba en llegar como fuera, no podía ser derrotado tan cerca de meta, y el tiempo pasaba inexorablemente, y seguía siendo adelantado por corredores.

La deshidratación que sentía cada vez era mayor, sin embargo paraba a mear cada 20 minutos, y tomaban sales, no lo podía entender.

Otra tromba de agua, pensaba en una hipotermia, salía el sol, pensaba en recalentarme, el cuerpo ante el mínimo contratiempo ya no repsonde igual, y las plantas de los pies doloridas, sufriendo en cada paso. Mi meta ya no era Spartha, sino cada uno de los CP que tenía en el camino. Aun tenía margen.

Asi hasta el km 237 donde mi equipo me cambia de camiseta para entrar con la del GGM, mi club de toda la vida. Tengo mucho tiempo para llegar, pero me duele todo, me cuesta andar, y tengo calor y sequedad. Me pongo hielo en la cabeza y me despido de todos hasta meta. Siguen pasándome corredores, y por dentro estoy rabioso por no poder correr.

Desde un alto veo Spartha, pero me parece inalcanzable, aun asi lo importante es no parar de moverse. Adelanto a algún otro corredor, que va peor que yo. Llego al CP 73 donde pone que me quedan 4 km. Mis cálculos era 6 y me animo, intento correr y me da miedo romperme en dos. Da igual, seguiré andando.

Pasan esos 4 km pero el meta no llega. En realidad ese punto es el rio Evrotas donde si llegas en 36 horas ya no te cortan. Los coches, las motos, la gente que pasa te anima, te llaman héroe, y vas como en una burbuja.

Se acerca un niño en bici, me pregunta de donde soy y me dice que me acompaña hasta meta. Pasan camiones a nuestro lado y yo no hago más que agarrar al niño para que no le pillen. Desearía estar corriendo pero no puedo. La entrada se me hace imposible, interminable, esperaba estar exultante, pero solo quiero llegar, para de andar y sentarme.

A  falta de 800 m está Luis de Santiago, que había abandonado en el 123 y que con los nervios de todo el mundo me había ido a buscar. Me felicita, me anima, me dice que corra pero no puedo. Fue un alivio verlo.

Al cruzar la esquina veo la recta de meta. Filipides al fondo, no me lo creo pero estoy llegando. Intento correr, pero tengo que parar, sigo a paso tortuga como un zombie. Me espera Krisma y Mar, me animan y me dan mi bandera de Castilla.

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Veo a María corro a esta ella y le doy un beso. Fui llorando toda esa recta, es mucho esfuerzo, muchas horas de entrenamiento, muchas horas de preparación, un gran esfuerzo de mi equipo de apoyo, muchos sentimientos.  Iba a conseguir vencer a la carrera. Y por fin llego a los pies de Leónidas, estaba conseguido.

Estas envuelto en una nube en esos momentos, te dan una vasija con agua del río para beber, te ponen la corona de laurel, te lavan los pies. Es todo tan especial que es difícil describir.

Me quedé solo unos segundos en una silla mirando el vacío, me preguntaban si estaba bien, pero estaba como atontado, y no del cansancio, sino de un conjunto muy grande de sensaciones, muchas, indescriptibles, que me guardo para mí.

Estoy muy satisfecho, muy contento de la carrera y de haberla superado. Poco entrenamiento, pero los dioses del Olimpo me han dejado besar los pies de Leónidas.

Es una carrera en la que un fallo te deja fuera, tiempos ajustados, nada de descanso. Ese es su aliciente.

Se que siempre se dicen estas cosas, pero hay tres personas a las que les debo media Spartha. Ya no sólo por la ayuda en el material, etc… que es muy importante, a pesar de que la organización te lleva lo que quieras al punto que quieras. Mentalmente saber que los tienes ahí, que tienen lo que puedas necesitar, que se animen, verlos cada X km, para mi ha sido muy importante.  Su confianza en que podía hacerlo, te hace poder hacerlo. Son maravillosos, y recordaré esas 33 horas como un recuerdo imborrable para toda mi vida. Maria, Mar y Krisma, han hecho un trabajo, impagable. Espero que para ellos esta experiencia haya sido al menos la milésima parte de lo que ha sido para mi. Será mucho. Manuel gracias por informar en Facebook, mi familia entre otros estaba pendiente de las noticias.

A todos los que habéis leído, animado, alegrado, empujado, etc… muchísimas gracias., os aseguro que me llegaron todos los ánimos.

A todo el grupo de personas que he conocido allí, decirles que ha sido un placer.

Enhorabuena a Eva por su tercer puesto, una abuela que vuela.

Mark Wooley, estuve allí por tu culpa, espero verte pronto. Eres uno de los mejores ultras que he conocido. No solo por correr, sino por tu mentalidad, eres el tipo que más disfruta con esto. Creo que te equivocaste eligiendo la carrera este año, tu pasión por ella hizo que te apuntaras, y lo del mes pasado fue “altísimo voltaje” como tu dices. Descansa un poco y verás todo con otra perspectiva, eres el mejor.

EL resto de los no llegados, lo animo a repetir para llegar. El conocimiento de la prueba creo que será un grado.

Acabo hablando de la organización de la Spartha, hace años oí que eran unos tipos que te ponían cuatro gusanitos en los avitullamientos, y poco más, que la carrera es fea de cojones, etc…Nada más lejos de la realidad, todo controlado, todo planificado, muchísimos voluntarios a los que agradecer su esfuerzo.

En 246 km te llevan a 75 CP lo que tu quieras, tienen bebida, comida, etc… fría, caliente. Lo que quieras. Es una autentica pasada. Autopistas gratis para los coches de apoyo. No tratan de sacar dinero con la carrera, sino que cuesta mucho más de lo que vale. Y en definitiva es gente enamorada del ultrafondo, en estado puro.

No se si volveré o no. En el km 230 hubiese matado al que lo hubiera insinuado. Pero varios días después, entiendo a quien está colgado de esta prueba. Tiene algo, que quizá la perspectiva me termine de enseñar.

Cazorla ya tiene su ultra, UTBS 2014.

IMG_0734En la etapa granadina de mi vida hubo cosas que no pude hacer, muchas, demasiadas, aunque no estuve rascándome la barriga… En aquella época la ciudad estaba muy llena de estudiantes de Jaén, Almería, y del levante español, pero era la zona de Cazorla la grandísima desconocida para mí y nunca pude ni acercarme. Sigue leyendo

Correr es una mierda.

 

Cada día llego a la misma conclusión: ¡ correr es una mierda !

Desde que me levanto para ir al trabajo ya lo estoy pensando: – luego tengo que salir a correr……que pereza….
Como no tiene uno tareas suficientes en el día, todas con su horario, todas cuantificadas, todas obligatorias……..encima hay que cuadrar lo de salir a correr, con su horario y duración preestablecida…….una mierda…..

Revuelvo el cajón, buscando mis mallas cortas preferidas y……..¡¡ joder, no están !! busco en la lavadora y ahí las encuentro……húmedas…….apestosas……claro, me las puse ayer…….menuda mierda….. Sigue leyendo

Hacia las entrañas del vértigo.

 

Esta historia se fraguó hace un año, como suele suceder, en una charla rodeada de montañas y regada con cerveza.
El recién nacido Anillo de Picos de Europa, despertó ese sueño que llevaba esperando su hora, desde hace muchos años, tantos como esos programas de “Al Filo de lo Imposible”, o esas imágenes  de la Senda del Cares en un documental de “La dos”.
En principio la idea era hacer el recorrido oficial del Anillo, siguiendo el itinerario ,pasaporte en mano……….pero mi amigo Sergio (El Xumbo) diseñó un recorrido que concentraba la esencia de aquellas montañas.
Así que, cierto día, con la pierna escayolada, Sergio nos citó a Evaristo y a un servidor en su casa, desplegó un mapa sobre la mesa, y entre tragos de cebada, nos desveló su propuesta………..y la aceptamos. Sigue leyendo

UTMB : videoteca esencial.

 

Sin duda alguna, y después de haber completado un buen puñado de Ultra-trails y carreras por etapas en varios países, tengo que afirmar que el Ultra Trail du Mont Blanc es “La Carrera”.  No es la mas dura, ni la mas técnica, ni la que se enfrenta a peores condiciones de temperatura, ni se desarrolla en cotas de altitud extremas, ni la distancia es brutal……..pero tiene un poco de todo lo anterior, sumado a la perfección, y encima el recorrido es espectacular, y la organización exquisita. Sigue leyendo